28/01/09 · Preparando el examen de Producción Periodística (que, por cierto, es mañana), he tenido la oportunidad de ojear el manual “Directrices Editoriales. Valores y Criterios de la BBC”, un ejemplar considerado el lex artis del periodismo.
En sus 230 páginas, el texto recoge recomendaciones y consejos sobre objeto del trabajo de los medios, el tratamiento de temas como el terrorismo, los problemas con la privacidad, consideraciones sobre la neutralidad política… y un sinfín de sugerencias que, según expresa el propio presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando González Urbaneja, en la introducción al volumen, “dejarían en blanco la rejilla de las cadenas de televisión por incumplimiento del estándar”.
Conociendo el nivel de exigencia y profesionalidad periodística que la BBC incluye en este manual, nos ha sorprendido leer en prensa que la cadena se ha negado a emitir un anuncio en el que se realiza un llamamiento de ayuda humanitaria a Gaza y que ha sido creado por Comité de Emergencia para Desastres.
Según explica la BBC en su web, “luego de una cuidadosa reflexión y de consultas se determinó que transmitir el mensaje podría comprometer la confianza del público en la objetividad de la corporación pública”.
Medios, políticos, los propios trabajadores de la cadena y la ciudadanía en general han expresado su malestar por la decisión del canal y se ha generado tal debate que, según publica El Mundo, “el director general de la prestigiosa cadena, Mark Thompson, tendrá que dar explicaciones ante su propia plantilla”.
Una vez más, vemos que los propios medios (y en este caso también una campaña de publicidad solidaria) son noticia, ya no por hacer mal su trabajo, sino incluso cuando creen que desempeñan su labor cumpliendo los máximos estándares de calidad. En este caso se equivocan.
29/01/09 · Dice una conocida frase sobre la imagen de las empresas que una reputación que ha costado años construir puede estar amenazada por cualquier pequeño suceso (esto es una traducción algo libre, la original en inglés puede verse aquí). Lo que intentamos decir es que el concepto o idea que el público tiene de las marcas es muy sensible y puede cambiar radicalmente por una situación o un problema mal controlado.
Esto es precisamente lo que le ha sucedido a Philips Avent. Diversos medios de comunicación publicaron que la Dirección General de Consumo había retirado algunos modelos defectuosos de biberones de esta marca por porque implicaban riesgo de asfixia para los niños por defectos en su fabricación. La noticia, que se emitió en informativos de televisión, prensa y radio, resultó ser una falsa alarma, ya que finalmente se comprobó que el producto sí era seguro. Pero el daño a la imagen de la empresa ya estaba hecho.
Tras realizar nuevos análisis se demostró que el biberón no entrañaba riesgo alguno para la salud y la FACUA-Consumidores en Acción emitió un comunicado con los nuevos resultados en el que aseguraba que “se ha comprobado que no suponen el riesgo que se atestiguaba al presentar la alarma, y por tanto se han retirado de la red de alerta”. La pregunta es: ¿cuántas madres volverán a utilizar o comprarán por primera vez ese biberón tras haber leído la noticia inicial de su retirada porque parecía inseguro?
En este caso, el perjuicio para Philips Avent ha sido, de un lado, económico, pues la empresa se ha visto obligada a realizar una campaña de publicidad para desmentir la información inicial (imagen superior); y, lo más grave, ha sido un latigazo en lo que a imagen se refiere, pues la confianza del consumidor, una lealtad que cuesta años conquistar, se ha venido abajo.
05/01/09 · Si hace escasamente dos semanas leíamos (aquí y aquí) que los ingresos por publicidad del diario New York Times caían en picado, hoy nos hemos levantado con una nueva noticia sobre este prestigioso medio. La cosa debe estar muy malamente para que sus responsables hayan decidido incluir desde hoy (lunes, 5 de enero) publicidad en la portada de este periódico fundado en 1851.
La empresa que ha tenido el privilegio de ser la primera anunciante de portada del New York Times ha sido la cadena de televisión CBS. El espacio, a color, ofrece las novedades en la programación del canal. Lo que no sabemos todavía es la fortuna que ha podido pagar por esta inserción publicitaria.
05/01/09 · Terminamos y empezamos el año hablando de publicidad. Volvemos después de un merecido descanso navideño haciendo referencia a los primeros y últimos anuncios del año, que siempre son noticia. Como ya es tradición, la mayoría de los españoles prefirieron ver las campanadas en TVE 1, que acumuló una audiencia media de 7.078.000 de telespectadores (17,5%), según el diario Expansión.
Algunos medios han publicado que “la crisis no ha amargado las uvas a los directivos de Televisión Española”, que batieron un nuevo record en las tarifas situando en 10.700 euros el precio por segundo del último spot (protagonizado por cuarto año consecutivo por La Caixa).