by Carolina Benavent » Archive of 'Mar, 2009'

Vivir al revés Sin comentarios

17 de Marzo de 2009

Son 17, todos hombres y una mujer. Aunque cada uno tiene sus truquillos y costumbres, viven de manera muy diferente a como lo hace la mayoría de los mortales. En general, ellos se levantan entre las 14 y las 16 horas; desayunan mientras los demás estamos comiendo; hacen la comida principal del día sobre las 21 horas, cuando el resto del mundo está cenando; y se van a trabajar casi a la misma hora en que nosotros nos vamos a dormir. Así es la vida de las personas que hacen posible que los demás tengamos el periódico a primera hora de la mañana en el quiosco.

Y no es que no me sorprendiesen las cifras que nos comentó Eduardo Soler, el jefe de Producción de LocalPrint, durante nuestra visita del pasado miércoles (35.000 ejemplares por hora, 60.000 planchas al mes, entre 20.000 y 30.000 kilos de consumo de papel por día, etc.); también llamaron mi atención otros datos, algo menos ‘productivos’ pero más humanos, como que el 60% de los trabajadores nocturnos están divorciados, separados o solteros; que, según los estudios que manejan, por cada 15 años trabajados en horario de noche, se pierden 5 años de vida; o que los empleados tienen un 40% más de posibilidades de padecer trastornos neuropsicológicos, digestivos y cardiovasculares.

Los que vivimos de día no somos conscientes de lo difícil que es llevar una vida “normal” cuando tu horario de trabajo empieza a las 22.30 horas y termina cuando despunta el amanecer. Así lo explica Paulo, uno de los empleados del departamento de impresión de la rotativa LocalPrint.

Trabajan siete días (mejor dicho, noches) seguidas y libran cuatro. “Las primeras jornadas después del descanso intentas aprovechar las horas antes de ir a trabajar; a partir del quinto día de trabajo, duermo todo el día”, comenta Paulo. Hay algunos con mucha fuerza de voluntad, se acuestan en cuanto llegan del trabajo, duermen hasta las 14 horas y, de esa manera, comparten algunas horas del día con familiares o amigos. Los menos afortunados, como Paulo, no pueden con esa rutina: llegan a casa a las 7 de la mañana sabiendo que será imposible cerrar los ojos. Tapones, antifaces, persianas bajadas, pero el sueño no llega.

Esa noche (y todas las demás) mientras nosotros empezamos a tener los ojos algo entornados y el cansancio tras 15 horas “en danza” se refleja en frecuentes bostezos, los trabajadores de LocalPrint están ahí a pleno rendimiento. Ese miércoles la pereza se transformó en sorpresa cuando el papel blanco de la rotativa apareció con tinta ante nuestros ojos, era el primer periódico que se tiraba esa noche y a los empleados les quedaban muchas horas por delante.

Apadrina un becario Sin comentarios

15 de Marzo de 2009

El diario gratuito 20 minutos informa sobre una curiosa campaña puesta en marcha por el sindicato CC. OO. de Andalucía. Bajo el lema “Apadrina un becario”, la iniciativa pretende “denunciar la utilización abusiva de los estudiantes en prácticas por parte de las empresas”.

Esta muy bien que los medios se hagan eco de esta acción publicitaria, pero mejor estaría que el sector de la prensa (y de la comunicación en general) se aplicase el cuento y dejase de explotar a pobres estudiantes que en muchos casos son utilizados por las empresas para ahorrarse contratar un trabajador.

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